Por Hugo ChumbitaRosa
Guarú era la indiecita que tuvo un niño, y la familia San Martín lo
adoptó como propio, pero ella siguió en la casa cuidándolo, criándolo,
hasta que se fueron a Buenos Aires. El niño tenía entonces unos tres
años y le prometieron que iban a venir a llevarla a ella, pero no
aparecieron más. Rosa Guarú los espero toda la vida. Cuando atacaron y
quemaron Yapeyú, ella se fue a la isla brasilera, estuvo mucho tiempo
allá y volvió. Levantó un ranchito por Aguapé, y mantenía la esperanza
de que volvieran. Le tenía un gran apego a José Francisco.

Nunca
se casó, aunque tuvo otros hijos. Siempre preguntaba por San Martín.
Este, cuando era jefe de los granaderos, le regaló un retrato o medalla
que ella conservó siempre, y al morir, ya muy viejita, la enterraron con
ese recuerdo del que era inseparable.
Visité Yapeyú en la búsqueda
de la tumba de Rosa Guarú, con el fin de poder establecer los lazos de
filiación con el General San Martín.
La búsqueda se centro en la
localidad de Guaviraví, ahí examinamos los terrenos en busca de un
cementerio privado de la Familia Cristaldo, sin saldo positivo en la
expedición.
Una de las dudas que había en esta investigación era la cuestión “puntual de cuando Rosa Guarú pasa a ser Rosa Cristaldo”.
Los
descendientes de Rosa Guarú, y presuntamente ella misma, llevaron el
apellido español Cristaldo; entre los guaraníes no existía apellido, no
se transmitía un apellido, sino que cada persona tenía su propio nombre;
además, por disposición del gobierno correntino no se inscribían en los
registros oficiales nombres indígenas.
Los nombres guaraníes no eran
apellidos. Rosa era su nombre cristiano, y Guarú su nombre guaraní. Al
inscribir a sus hijos, llevan el apellido del padre. De esto se
desprende que los hijos de Rosa Guarú lleven el apellido de Cristaldo, y
que ella también pase a reconocerse como Rosa Cristaldo. Además, por
disposición del gobierno correntino no se inscribían en los registros
oficiales nombres indígenas.
Estuvo en Guaviraví, ahí el intendente
Raúl Cornalo colaboro estrechamente con el historiador. Por los
testimonios de los pobladores más antiguos de Guaviraví, localidad que
surgió al llegar el ferrocarril, se desprende que allí vivió una familia
de descendientes directos de Rosa Guarú Cristaldo, que conservó la
memoria de la estrecha vinculación de ella con la familia del teniente
gobernador de Yapeyú Juan de San Martín.

Rosa
Cristaldo, que vendría a ser biznieta de Rosa Guarú Cristaldo, nació,
vivió y murió en las chacras de Guaviraví, entre 1871 y 1936, y lo mismo
su hijo Pedro Telmo Cristaldo (1888-1972). De ellos desciende una rama
familiar de la que viven muchas personas, en la ciudad de Corrientes, en
Santo Tomé y en Buenos Aires, con algunos de los cuales ya teníamos
contacto y consideramos la posibilidad de hacer un estudio de ADN para
averiguar qué proporción de rasgos amerindios tienen sus ancestros.
La
tumba de Rosa Guarú Cristaldo podría estar en alguno de los antiguos
cementerios de las inmediaciones de Yapeyú, y más probablemente en
Aguapé, en el cementerio que hoy se encuentra dentro de la chacra que
perteneció a Francisco Sampallo. El cementerio de Guaviraví es posterior
a la fecha de la muerte de Rosa Guarú Cristaldo.
Es necesario
continuar la revisión bibliográfica y la búsqueda en archivos, incluso
en La Cruz, Santo Tomé y Paso de los Libres, para lo cual hemos obtenido
la colaboración de algunos historiadores locales, funcionarios
municipales y descendientes de las familias Cristaldo y Bonpland.
La
editorial Catálogos publicará en breve un libro en co-autoría con el
genealogista Diego Herrera Vegas, “en el que transcribimos y comentamos
las partes más importantes del manuscrito de Joaquina de Alvear, la hija
de Carlos de Alvear, en el cual aparece la revelación de que José de
San Martín era hijo natural del brigadier Diego de Alvear y “una
indígena correntina".