Gabriel Katopodis & David Alvarez

Gabriel Katopodis & David Alvarez

martes, 20 de octubre de 2015

“Mujeres informadas, mujeres sanas”

El Municipio, LALCEC y Mujeres x San Martín cerraron la campaña “Mujeres informadas, mujeres sanas”.  En el marco del Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer de Mama, el Municipio, LALCEC y Mujeres x San Martín culminaron la campaña “Mujeres informadas, mujeres sanas”, a través de la cual brindaron información a más de 3.000 vecinas a lo largo de todo el mes, en distintos puntos de la ciudad. La jornada de cierre en la Plaza Central contó con la presencia del intendente Gabriel Katopodis, quien destacó: “Cómo todos los años seguimos comprometiéndonos y generando conciencia en toda la sociedad de lo que significa la Lucha contra el Cáncer de Mama”. Y continuó: “Esta es una campaña que se logró con las mujeres y voluntarias que caminaron todos los rincones de San Martín, comunicando cómo prevenir, tratar y sobre las herramientas que tiene el Municipio para lograrlo”.  Por su parte, la concejal e impulsora de la campaña, Nancy Cappelloni, señaló: “Ha sido un mes muy gratificante y productivo. Este año hemos llegado a muchos más lugares, y se han comprometido otros sectores públicos y privados. Es nuestra tarea multiplicar el mensaje de prevención, cuidado, y la importancia de ir al ginecólogo una vez al año”.  En este sentido, empleadas municipales, integrantes de la Liga Argentina de Lucha contra el Cáncer (LALCEC) y “Mujeres x San Martín”, junto a promotoras y referentes de organizaciones sociales, realizaron tareas de concientización e información en 83 puntos de la ciudad, como centros de atención primaria, merenderos, sociedades de fomento, plazas, estaciones de tren y centros comerciales, donde brindaron charlas, entregaron material informativo y repartieron lazos rosas. Además, previamente, participaron de una capacitación organizada por el Municipio y LALCEC San Martín, a fin de fortalecer los conocimientos y otorgar nuevas herramientas para la campaña. De esta manera, médicos y residentes de ginecología del Thompson examinaron a 86 mujeres y brindaron 46 turnos para diferentes estudios, a través del Hospital Móvil.  Asimismo, se vistieron de rosa a los árboles de la plaza, con telas donadas por empresas textiles de la ciudad, y se realizó la tradicional suelta de globos para cerrar la campaña.  La iniciativa fue organizada por el Municipio, LALCEC San Martín y Mujeres x San Martín, con la colaboración del Concejo Deliberante, Hospital Eva Perón, Hospital Belgrano, Corporación Médica, UOM, AMESUD, Millanel, Tuky, CLADD y Sindicato de Textiles.
Mujeres x San Martín es una propuesta abierta y participativa impulsada por el Municipio y por mujeres que poseen un fuerte sentido de pertenencia, con el objetivo de fomentar el trabajo en red para transformar la ciudad. En ese sentido, el grupo de vecinas se reúne mensualmente para intercambiar ideas y propuestas, y desarrolla diferentes acciones en el distrito.
Para más información, las interesadas pueden enviar un mail a mujeresporsanmartin@gmail.com o llamar al 4830-0717.
















Para Kato la reelección...


















viernes, 16 de octubre de 2015

Scalabrini Ortíz y el 17 de Octubre

Scalabrini Ortíz y el 17 de Octubre

"Es increíble y hasta admirable el poder de persuaden y de ejecución de nuestra oligarquía. En el mes de octubre de 1945, el coronel Perón fue destituido y encarcelado. El país azorado se enteraba de que el asesor de la formación del nuevo gabinete era el doctor Federico Pinedo, personaje a quien no puede calificarse sino con la ignominia de su propio nombre. El Ministerio de Obras Públicas había sido ofrecido al ingeniero Atanasio Iturbe, director de los Ferrocarriles británicos, que optó por esconderse detrás de un personero. El Ministerio de Hacienda sería ocupado por el doctor Alberto Hueyo, gestor del Banco Central y presidente de la Cade, entidad financiera que tiene una capacidad de corrupción de muchos kilovatios.
"La oligarquía vitalizada reflorecía en todos los resquicios de la vida argentina. Los judas disfrazados de caballeros asomaban sus fisonomías blanduzcas de hongos de antesala y extendían sus manos pringadas de avaricia y de falsía. Todo parecía perdido y terminado. Los hombres adictos al coronel Perón estaban presos o fugitivos. El pueblo permanecía quieto en una resignación sin brío, muy semejante a una agonía.

 "Con la resonancia de un anatema sacudía mi memoria el recurso de las frases con que hace muchos años nos estigmatizó al escritor Kasimir Edschmidt. "Nada es durable en este continente, había escrito. Cuando tienen dictaduras, quieren democracias. Cuando tienen democracia, buscan dictaduras. Los pueblos trabajan para imponerse un orden, articularse, organizarse y configurarse, pero, en definitiva, vuelven a combatir. No pueden soportar a nadie sobre ellos. Si hubieran tenido un Cristo o un Napoleón, lo hubieran aniquilado".

"Pasaban los días y la inacción aletargada y sin sobresaltos parecía justificar a los escépticos de siempre. El desaliento húmedo y rastrero caía sobre nosotros como un ahogo de pesadilla. Los incrédulos se jactaban de su acierto. Ellos habían dicho que la política de apoyo al humilde estaba destinada al fracaso, porque nuestro pueblo era de suyo cicatero, desagradecido y rutinario. La inconmovible confianza en las fuerzas espirituales del pueblo de mi tierra que me había sostenido en todo el transcurso de mi vida, se disgregaba ante el rudo empellón de la realidad.

"Pensaba con honda tristeza en esas cosas en esa tarde del 17 de octubre de 1945. El sol caía a plomo cuando las primeras columnas de obreros comenzaron a llegar. Venían con su traje de fajina, porque acudían directamente de sus fábricas y talleres. No era esa muchedumbre un poco envarada que los domingos invade los parques de diversiones con hábito de burgués barato. Frente a mis ojos desfilaban rostros atezados, brazos membrudos, torsos fornidos, con las greñas al aire y las vestiduras escasas cubiertas de pingües, de restos de breas, grasas y aceites. Llegaban cantando y vociferando, unidos en la impetración de un solo nombre: Perón. Era la muchedumbre más heteróclita que la imaginación puede concebir.

"Los rastros de sus orígenes se traslucían en sus fisonomías. El descendiente de meridionales europeos, iba junto al rubio de trazos nórdicos y el trigueño de pelo duro en que la sangre de un indio lejano sobrevivía aún. El río cuando crece bajo el empuje del sudeste disgrega su enorme masa de agua en finos hilos fluidos que van cubriendo los bajidos y cilancos con meandros improvisados sobre la arena en una acción tan minúscula que es ridícula y desdeñable para el no avezado que ignora que es el anticipo de la inundación. Así avanzaba aquella muchedumbre en hilos de entusiasmos que arribaban por la Avenida de Mayo, por Balcarce, por la Diagonal.

 "Un pujante palpitar sacudía la entraña de la ciudad. Un hálito áspero crecía en densas vaharadas, mientras las multitudes continuaban llegando. Venían de las usinas de Puerto Nuevo, de los talleres de la Chacarita y Villa Crespo, de las manufacturas de San Martín y Vicente López, de las fundiciones y acerías del Riachuelo, de las hilanderías de Barracas. Brotaban de los pantanos de Gerli y Avellaneda o descendían de las Lomas de Zamora. Hermanados en el mismo grito y en la misma fe iban el peón de campo de Cañuelas y el tornero de precisión, el fundidor mecánico de automóviles, la hilandera y el peón. Era el subsuelo de la patria sublevado. Era el cimiento básico de la Nación que asomaba, como asoman las épocas pretéritas de la tierra en la conmoción del terremoto. Era el substrato de nueva idiosincrasia y de nuestras posibilidades colectivas allí presente en su primordialidad sin reatos y sin disimulos. Era el de nadie y el sin nada en una multiplicidad casi infinita de gamas y matices humanos, aglutinados por el mismo estremecimiento y el mismo impulso, sostenidos por una misma verdad que una sola palabra traducía: Perón."

[Publicado en En Hechos e Ideas, febrero 1946, reproducido por la Revista Dinamis, 1972. Fuente: www.magicasruinas.com.ar]